domingo, 23 de enero de 2011

¡La mente, y las palabras, tienen límites!

Un ser tan humano como todo ser humano.
Su carne es como mi carne, su angustia como mi angustia, su muerte como mi muerte.

1 comentario:

Flor S dijo...

Mmm... la mente y las palabras no tienen límite. Por lo menos es lo que yo pienso.

Aunque una cosa limita a la otra de acuerdo a la educación que se reciba... ¿no?

Saludos!